Cómo lidiar con los padres controladores de deportistas

Cuando el entusiasmo de los padres frena a una joven corredora, el entrenador de Eliud Kipchoge, Patrick Sang, interviene para entrenar a toda su familia

"Ahora que he entrado en el equipo universitario de atletismo de mi escuela, mis padres me presionan constantemente para que lo haga mejor, como si pudiera compensar sus sueños perdidos. Me enamoré del atletismo porque parecía algo en lo que era buena, pero ahora parece que lo practico más por ellos. ¿Cómo puedo retomar el control de mi deporte y dejar de oír sus voces para poder volver a disfrutar del atletismo?", corredora de 17 años.

Presión que socava el hambre por el deporte

Yo también experimenté cierta presión cuando empecé a practicar running en la Universidad de Texas en Austin. El entrenador principal reclutó a los nuevos corredores basándose principalmente en nuestras estadísticas. Así que cuando nos reunimos con él por primera vez, nos hizo preguntas sobre nosotros mismos y nuestros antecedentes como corredores. A medida que avanzaba, me di cuenta de que cada vez estaba más decepcionado con nuestro nivel de experiencia. Había llegado con muchas expectativas, pero no éramos lo que esperaba. Podías ver en sus ojos que estaba furioso. Y ese es un sentimiento horrible.

Con el tiempo, me di cuenta de que el entrenador estaba bajo mucha presión para desarrollar un equipo ganador y que nos estaba transmitiendo esa presión. Saber por lo que estaba pasando me ayudó a separar su ansiedad de la mía y me permitió hablarle con empatía en lugar de con ira. Pronto hicimos algunas pruebas contrarreloj y pude demostrarle de lo que era capaz. Puedo decir que fue una satisfacción especial demostrarle que sus expectativas estaban equivocadas. Pero no podría haberlo hecho sin entender su punto de vista.

Ya te has esforzado por comprender por qué tus padres actúan así. Como dijiste, intentan revivir sus sueños a través de ti. Sabes que no se trata de tu rendimiento, sino de sus arrepentimientos. Entender eso te da una ventaja para superar tu desafío. Tengo otra historia que puede ayudarte con el resto…

Cuando me iniciaba en el atletismo, allá por los años 80, el running estaba experimentando grandes cambios en mi país natal, Kenia. La gente empezaba a ver el deporte como una oportunidad para obtener un empleo, para conseguir una beca y quizás incluso para irse a Estados Unidos. Y empecé a ver que los cónyuges y familiares de los corredores los veían como una fuente de ingresos. Esperaban que el corredor tuviera éxito, no necesariamente en términos de rendimiento, sino en términos de recursos. Poner este tipo de presión sobre un atleta es como darle un peso físico que cargar. Casi siempre los termina frenando.

A veces, la respuesta no es excluir a tu familia, sino hacerla que participe para que entienda tu proceso y tu pasión

A menudo, los familiares piensan que ponerles presión ayudará a que sus hijos consigan sus objetivos, sean cuales sean. Que solo es cuestión de que el corredor se esfuerce un poco más el día de la carrera. No siempre ven que el verdadero esfuerzo está en las horas y horas de práctica y preparación. Que la motivación más poderosa viene de dentro.

Dijiste que tus padres eran deportistas, pero parece que se han olvidado de ese trabajo diario y de que todo deporte requiere sacrificio y lucha. Creo que deberías invitarlos a los entrenamientos. Que te vean calentar y estirar, y salir del partidor una y otra vez. Que te vean trabajar el ritmo, la postura y la resistencia mental. Cuando vean lo que realmente supone tu deporte, puede que empiecen a entender cuánto te esfuerzas cada día. Puede que sean capaces de dejar de lado su ansiedad y decirte: "¡Puedes hacerlo!".

Si esto no reduce la presión que ejercen sobre ti, tendrás que hacerte escuchar. Hazles saber que sus comentarios te distraen en lugar de motivarte. Diles lo mucho que amas tu deporte, igual que ellos amaban el suyo. Esto requerirá valor. Pero valdrá la pena.

Si tus padres estuvieran aquí conmigo ahora mismo, les diría que tienen suerte de tener una hija como tú que ama su deporte de verdad. Les diría que tu amor por el atletismo es algo que hay que proteger, apreciar y apoyar, no empujar hasta el punto de agotamiento. Y les diría que lo que están haciendo ahora no va a conseguir lo que quieren. Que tendrán que darte un poco de aire para hacer que tu fuego interior crezca.

Y este es un recordatorio que les daría a los tres: todos ustedes quieren lo mismo. Tanto tú como tus papás quieren que alcances todo tu potencial. Si puedes ayudarles a entender que el camino para ello es el apoyo y no la presión, no me cabe duda de que aprenderás a disfrutar de nuevo del running. Y puede que tus padres también lo disfruten más, desde una distancia sana.

Entrenador Patrick Sang

Patrick Sang es un entrenador de running keniano y corredor retirado. Desde que se convirtió en el entrenador de Eliud Kipchoge en 2002, Sang le ha ayudado a ganar una medalla de oro olímpica, a establecer el récord mundial de maratón y a convertirse en el primer hombre en correr un maratón en menos de dos horas. Corredor internacional de Kenia, Sang ganó medallas de plata en los Campeonatos Mundiales de Atletismo de 1991, en los Juegos Olímpicos de 1992 y en los Campeonatos Mundiales de Atletismo de 1993 en carrera con obstáculos de 3000 metros. En su etapa universitaria, Sang compitió en la Universidad de Texas en Austin, donde estableció el récord de la universidad para las carreras con obstáculos de 3000 metros.

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